Rob Young

Rob Young, un runner que corre un maratón al día para reinventar vidas.

Robert Young despierta cada día con un objetivo tatuado en la mente. Se viste, desayuna, se pone los tenis y recorre 42 kilómetros y 195 metros con una sola consigna: correr para inspirar, ayudar y reinventar vidas.
Así que ser conocido como el “Hombre Maratón del Reino Unido” es algo que se ha ganado a pulso y kilómetro a kilómetro.

Con 32 años y un pasado tormentoso que se convirtió en su inspiración, el runner inglés estableció su objetivo: completar 367 maratones en 365 días y a través de ello recaudar fondos para ayudar a niños que, al igual que él, han sufrido violencia infantil.

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Actualmente Young participa en la Race Across USA, una serie de maratones que recorre un equipo de runners internacionales y que empezó el pasado 16 de enero en California y concluirá -tras cuatro meses y medio y 117 maratones después- en Virginia.

Se trata de correr de costa a costa los Estados Unidos, atravesando 12 estados sólo con el objetivo de inspirar y ayudar a combatir el problema de la obesidad infantil a través de donaciones y patrocinios.

Pero la Race Across USA sólo representa una pieza más en el ‘plan maestro’ de Rob, esposo y padre de dos hijos y quien gusta de correr un maratón al día o a veces más, con una falda escocesa.

Todo comenzó el pasado 13 de abril, cuando observó como espectador el Maratón de Londres… “Me sorprendí con las historias que escuchaba de fundaciones de caridad. Ispirado por ello, y por el hecho de que uno de mis compañeros me dijo que yo no podría correr un Maratón, salí al día siguiente de mi casa y corrí mi primer Maratón. Siempre quise hacer una actividad de larga duración y apoyar a la caridad, así que ésta era mi oportunidad”, relató el inglés, quien abandonó su empleo en una fábrica de autopartes para entregarse por completo a su objetivo.Robert Young3

Y es que cuando inició el reto, Rob corría en las madrugada, generalmente de 3 a 7 de la mañana, para después acudir a su trabajo, en el sureste de Londres, de 9 am a 5 pm. Mientras que los fines de semana acudía a los maratones alrededor del país.

“Tengo la esperanza de que compartiendo mi historia pueda inspirar a otros con experiencias similares y animarles a seguir adelante” – Robert Young, runner inglés

Y no ha sido fácil. El joven inglés ha sufrido lesiones por lo que recupera el tiempo ‘perdido’ con ultramaratones, los cuales consisten generalmente en 50, 80, 100 o 160 kilómetros.
Robert está consiente del precio a nivel económico y familiar que implica su aventura. Vive de sus ahorros y la ayuda de algunos patrocinadores, sacrifica tiempo y no toca el dinero recaudado. Sin embargo, asegura que todo tendrá sentido al final.

“El costo de esta aventura es bastante alto, gastos de viaje, entradas de carrera, comida, así como el tiempo familiar, pero cuando pienso en las obras de caridad que se beneficiarán, sé que valdrá la pena”.

De completar los 367 maratones en un año, sería como si el inglés corriera aproximadamente la distancia que existe entre Londres y Syndey. Además, hasta el momento, ha quemado más de 11 mil calorías.

Pero no corre solo. Ron es asesorado por atletas, médicos y entrenadores, quienes fascinados por su objetivo, procuran y ayudan al atleta a llegar a su objetivo.

CORRER PARA AYUDAR Y SANAR

Las organizaciones benéficas que Young decidió apoyar son “NSPCC”, “Sueños hechos realidad” y al “Great Ormond Street Hospital”, primer hospital para niños de Inglaterra.

“Son tres organizaciones benéficas increíbles que ayudarán a niños desfavorecidos a que tengan una mejor oportunidad de vida”, relata Rob, quien vivió en carne propia los abusos que ahora trata de sanar y prevenir.

“Nadie merece tener una infancia como la que tuve yo”, Sentencia.

Y es que a la corta edad de 6 años, Young sufrió abusos psicológicos y físicos por parte de su propio padre, el cual lo golpeaba ya sea con un zapato, un palo o un tablón de madera.

“Me metía en una maleta y me arrojaba por las escaleras y una vez me ahorcó hasta casi matarme… Hoy todavía tengo un buen número de cicatrices en mi cuerpo gracias a esas palizas”, relató a la prensa británica.

“Sobreviví más que viví. Pero a través de estos tiempos difíciles, desarrollé muchas cualidades que de otra forma no hubiera podido tener, todo debido a años de privaciones y abusos”, afirma el corredor inglés, quien busca ayudar a otros a superar episodios negros en la vida, tal como él lo hizo.

“Tengo la esperanza de que compartiendo mi historia pueda inspirar a otros con experiencias similares y animarles a seguir adelante. Si puedo ayudar a las personas a hacer las paces con su pasado entonces sentiré que algo bueno ha salido de todo lo que he tenido que soportar”, finalizó.