“SE CONSIDERA QUE ESTE SÍNDROME DE ESTRÉS TIBIAL OCURRE CUANDO LA INFLAMACIÓN SE DESARROLLA DONDE LOS MÚSCULOS SE INSERTAN EN EL HUESO”.

Explica la doctora Cordelia Carter, directora del Centro Femenil de Medicina Deportiva en NYU Langone Health en Nueva York. Se llama periostitis, y la inflamación resultante es la responsable del horrible dolor que sientes. 

Identificar propiamente tu dolor como el síndrome de estrés tibial es importante. “Estas molestias las consideramos menores y solo decimos, ‘ay, me duelen las piernas’”, dice Carter. “Puede haber muchas razones y el dolor no siempre es causado por el síndrome”. Si éste no disminuye, persiste después de tu rutina, o interfiere con tu vida cotidiana, debes visitar a un profesional para asegurarte de que no sea algo serio. Pero si no es así, hay tratamientos que te ayudan y puedes realizar por tu cuenta. 

LA SOLUCIÓN MÁS FÁCIL DEL ESTRÉS TIBIAL

Para, aplica hielo, gira y estira. Cuando se presente un dolor agudo, date un descanso de las actividades extenuantes para otorgarle tiempo a la inflamación para que disminuya.

Aplicar hielo en tu pierna es el primer paso para aliviar el estrés tibial. Envuelve una bolsa de verduras congeladas en una toalla y colócala en la zona de dolor. Se acopla mejor a tu pierna que una bolsa de hielos y reducirá la inflamación e hinchazón.

“TOMAR MEDICAMENTOS ANTIINFLAMATORIOS SIN ESTEROIDES TAMBIÉN PUEDE AYUDAR, SOLO ASEGÚRATE DE NO EXCEDER LAS DOSIS RECOMENDADAS, Y TÓMALAS CON COMIDA PARA NO DAÑAR TU ESTÓMAGO”, RECOMIENDA CARTER. 

Mientras descansas de las pistas, tómate el tiempo de hacer ejercicios con un rollo de espuma y realizar estiramientos, enfocándote en el tendón de Aquiles. Prueba el estiramiento de talones: Ponte de pie colocando uno de ellos en el borde del escalón y baja el talón. Regresa a la posición inicial y repite con la otra pierna. 

LA SOLUCIÓN AVANZADA PARA EL ESTRÉS TIBIAL: LA CINTA KINESIOLOGÍA 

Si tienes un caso crónico del síndrome, esta cinta puede ayudarte a aliviar las pulsaciones. De acuerdo a un estudio en el Journal of Sports Medicine and Physical Fitness, las personas que usaron la cinta durante una semana experimentaron una gran reducción en el dolor que aquellas que usaron ortóticos convencionales. 

“LA CINTA KINESIO LEVANTA LOS TEJIDOS SUPERFICIALES, QUE PROMUEVEN LA SANACIÓN ELIMINANDO PRODUCTOS EXTERNOS DE LA ZONA Y ESTIMULANDO LAS TERMINALES NERVIOSAS QUE RELAJAN AL MÚSCULO”, EXPLICA CAMERON YUEN, TERAPEUTA FÍSICO DE BESPOKE TREATMENTS EN NUEVA YORK. 

Mide la cantidad que necesitas sentándote con tu pierna frente a ti, y el pie flexionado. Sostén la cinta cinco centímetros debajo de la punta de tu dedo gordo, y desenróllala hasta que quede justo debajo de la parte externa de la rodilla. Corta la cinta. Sin estirarla, despega cinco centímetros del pegamento y comienza desde tu rodilla. Después continúa haciéndolo hasta llegar a tu dedo, con el pie flexionado. Estira el pie y ligeramente presiona la cinta en tu espinilla hasta que la cinta esté completamente plana. Corta pedazos del largo y ancho de las espinillas y pégalos lateralmente sobre los puntos más dolorosos.

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