Se trata de una forma gratuita de reducir los niveles de estrés y ansiedad y de hacer ejercicio manteniendo la distancia social. El trail running, en concreto, permite evadirnos y disfrutar de la naturaleza, algo muy necesario en los tiempos que corren. Es fantástico comprobar cómo los caminos de montaña son ahora más populares que nunca.

La ultra-corredora de The North Face, Hillary Allen, cree que el reciente aumento de su popularidad también se debe a lo sencillo que resulta practicarlo. “Lo único que se necesita es un buen par de zapatillas y sumergirte de pleno en la naturaleza“, explica. “Es una experiencia increíble comprobar cómo tus fuerzas te impulsan hacia lo más alto de una montaña y es muy divertido ver dónde te llevan tus piernas“.

Tanto si eres nuevo en esto del trail running como si eres un corredor experimentado de esta disciplina, siempre hay consejos y trucos nuevos que aprender, desde cambiar de técnica hasta invertir en material especializado para sacar el máximo partido a los kilómetros recorridos.

1. SAL A CAMINAR

Aunque dentro del mundo del trail running se conoce como power walking, caminar por pendientes pronunciadas también es una buena opción y, de hecho, es muy recomendable. Muchas veces, caminar por un terreno ascendente es más efectivo que correr por él, sobre todo si se añaden factores como la altitud, el calor y un terreno escarpado.

Olvídate del cronómetro cuando salgas por este tipo de terreno. Reduce la velocidad y concéntrate en moverte de forma sostenida y vigorosa, en vez de tratar de mantener el ritmo que habitualmente tienes en asfalto. Tus piernas te lo agradecerán.

2. MANTÉN EL CONTROL

Uno de los placeres de aventurarse por una pista de montaña es la variedad del terreno. Puedes correr sobre hierba, arena, terreno embarrado, piedras o una mezcla de todo. Las mejores zapatillas para practicar trail running son aquellas que proporcionan un buen agarre para adaptarse a los caminos más exigentes, sin comprometer la velocidad ni la flexibilidad.

3. TRABAJA LA FUERZA

Para los corredores de montaña, entrenar la fuerza es algo imprescindible, ya que los músculos que trabajan en este tipo de terreno son diferentes a los que lo hacen sobre una superficie de asfalto. En una pista de montaña hay que estar preparado para cambiar de dirección en pocos segundos, saltar por encima de los árboles caídos o adaptar el paso a los cambios del terreno.

Por esa razón, los ejercicios que trabajan los músculos estabilizadores de las piernas y del tronco deben ser parte fundamental del entrenamiento, especialmente en los corredores de edad madura, que tienen un mayor riesgo de padecer lesiones.

Hillary Allen recomienda las sentadillas con una sola pierna. “Se necesita mucha concentración para hacerlo correctamente y es un tipo de ejercicio ideal para correr por la montaña, ya que se requiere mucha estabilidad y equilibrio“, explica.

4. NO OLVIDES LAS BAJADAS

Has perfeccionado la técnica para las subidas, pero ahora es necesario trabajar la fuerza para las bajadas.

Es posible que hayas oído decir a muchos corredores que las bajadas les “destrozan” los cuádriceps. Haciendo algo tan sencillo como acortar la zancada, conseguirás que esa fatiga causada por los continuos impactos sobre el suelo sea más llevadera.

Pau Capell, corredor de The North Face y ganador del Ultra-Trail du Mont-Blanc de 2019, es consciente de la importancia que tiene saber correr cuesta abajo y le encanta el sistema Flight VECTIV. “Aporta una gran sensación de velocidad, al mismo tiempo que estabilidad y agarre en los descensos. Estos son los momentos que marcan la diferencia“, comenta.

Los estudios realizados sobre el sistema Flight VECTIV han demostrado que las zapatillas que lo incorporan reducen el impacto sobre las tibias en un 10% cuando se corre cuesta abajo. De esta manera, es posible aumentar el número de kilómetros recorrido sin agravar el impacto sobre las piernas.

5. MANTENTE ALERTA

Para muchos, el trail running es algo más que acumular kilómetros en nuestras piernas; apela a nuestro sentido de la aventura y la exploración. Muchas veces te llevará a lugares remotos, a una considerable distancia de la carretera más cercana, por lo que es importante planificar la salida e ir bien equipado.

Antes de salir, dile a alguien la ruta que vas a seguir y no te olvides del móvil (con la batería al 100%) para que puedas llamar pidiendo ayuda o utilizar un mapa si te pierdes. En carreras más largas, asegúrate de llevar suficiente agua, algo de comer y (sobre todo, durante los días más cortos del invierno) una linterna frontal.

Con el equipo y la preparación adecuada, todo lo que queda por hacer es disfrutar.

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